Tribuna de opinión

“La mejor manera de predecir el futuro es inventarlo”. (Alan Kay)

José María Tormos
Director de Investigación del Instituto Guttmann
José María Tormos. Director de Investigación del Instituto Guttmann

El desarrollo científico y tecnológico experimentado en los últimos 20 años, el número de cambios que estos han producido en la sociedad y la calidad de éstos nos sitúan en un momento que los historiadores han venido catalogando como “revolución tecnológica”. Nos comunicamos, realizamos intercambio de bienes, transmitimos nuestro conocimiento y estamos creando un legado cultural de forma distinta. Conocemos mejor nuestro organismo y diseñamos estrategias terapéuticas que nunca habían sido concebidas. Nuestro presente excede, en muchos aspectos, al que habíamos imaginado.


Sin embargo, muchas de las ventajas que intuíamos como derivadas naturales de estos cambios para mejorar la accesibilidad, la calidad de vida, o la participación social de las personas con discapacidad, no se han llegado a producir. Nuestra sociedad es, sin lugar a duda, la más compleja que ha existido en la historia. También la que ofrece un mayor número de posibilidades de interacción. Desde esta perspectiva, la mayor diferencia entre nuestra sociedad y la de hace 200 años, mayor incluso que en el número y tipos de tecnologías disponibles, es la cantidad y complejidad de los servicios que unas personas ofrecen a otras. La innovación en servicios se ha convertido en el catalizador de la innovación tecnológica en nuestra sociedad.


En este sentido, el desafío continúa siendo impulsar el desarrollo científico y tecnológico, para obtener respuesta a los problemas que empeoran la calidad de vida y soluciones a las barreras que dificultan la participación a las personas con discapacidad. Sin embargo, el gran reto es promover el desarrollo de servicios innovadores que, aprovechando los avances tecnológicos, empoderen de forma efectiva a las personas. Para ello, es necesaria la incorporación de las personas con discapacidad y los colectivos que las representan en el diseño de estos nuevos servicios. Entender el concepto de co-creación, para estos servicios, como la evolución natural del concepto de diseño centrado en el usuario. La participación directa en los equipos de investigación y de promoción de la innovación es un elemento imprescindible para acelerar el cambio social. La mejor manera de predecir el futuro es inventarlo.